
Las 2 de la mañana y no tenia sueño
estuve por alli y por alla buscando algo que comer
y me habia metido ya en dos casas
pero lo unico que encontre fue sexo y miseria...
el lugar donde yo vivia no estaba tan mal
era una casa pequeña que se encontraba
en un barrio pobre de algun lugar del centro de la capital
en la puerta,de madera, se podia leer
"bienvenidos al infierno"
el pequeño jardin de afuera estaba llena de colillas de cigarros
y una que otra botella de ron, en la esquina crecian unas cuantas
plantas de marihuana que eran cuidadas con esmero...
despues de mi larga caminata nocturna regrese a mi casa
no habia ocurrido nada fuera de lo normal
fui por la avenida principal atraido por las luces y los susurros
de las personas que intentaban vivir su vida pero no aguante
el bullicio de los carros, las sirenas de los policias
y los gritos de travestis
preferi regresar a mi hogar que quedarme
en esa jungla que tanto amaban algunos
la casa, que normalmente olia a yerba y a resaka,
era un caos total, en la cocina siempre encontraba algun raton
con el que me ponia a jugar en mis ratos de aburrimiento
y el polvo se levantaba con tan solo caminara por la sala
cuando caia la noche se escuchaba el llanto desequilibrado de una vida
de descontrol, aunque de dia era normal escuchar gritos desenfrenados,
guitarras distorcionadas y putas y reputas de las personas que
habitaban a los costados, aunque algunas veces la casa se hundia
en un silencio total, esos dias los odiaba,
los odiaba porque esos dias no comia...
me encontraba solo, ya habia pasado
demasiado tiempo y la casa seguia oscura, silenciosa, muerta...
el estomago me rugia y el cerebro me dolia
involuntariamente halze mi cabesa para lanzar un largo sollozo
cuando la luna impacto de frente en mi retina
era luna llena
en muchas ocaciones cuando llegaba a casa de noche
escuchaba gemidos, risas, insultos y botellas romperse
suponia que habian mas vidas de lo habitual
asi que me largaba a vagar oculto por la oscuridad
de la noche que tanto amaba, aveces encontraba a otros como yo
algunos muy gordos, bonitos y limpios que me miraban
desde las ventanas de sus casas sin atreverse a salir
de la proteccion de ellas y otros muy viejos y podridos
de haber vivido toda su vida en la calle, con cicatrizes por
todo el cuerpo de las innumerables peleas en defensa de su libertad,
pero al final siempre terminaban muertos
a ellos nadie los queria cerca de sus casas...
aunque siempre me encontraba con algun vagabundo o vagabunda
eh hibamos a recorrer por los interminables caminos de la noche
siempre acompañados por la luz de la luna
y si la noche era buena terminabamos compartiendo algun rincon
de alguna casa abandonada...
La noche era fria y las primeras gotas lluvia empesaron a caer
el cielo se veia trizte y el aire olia a frustracion
las luces de los postes que abrigaba a los amigos de la noche
empesaron a parpadear una y otra vez
los bares empesaban a cerrar y a botar a los borrachos que escapaban
de su realidad para sumirse en los delirios de la embriaguez,
las prostitutas empesaban a captar a sus primeros clientes
con tiernas sonrisas para al final si todo salia bien doparlos y robarlos
los vagabundos empesaban a buscar un lugar donde pasar la noche
y recuperar fuerzas para seguir luchando al dia siguiente
los amantes empesaban a diriguirse a algun un hostal
donde dar rienda suelta a sus mas oprimidas pasiones
y los jovenes recien empesaban a salir de sus casas
a buscar la adrenalina que tanto les hacia falta y que esta
sociedad no les podia brindar
lanze un largo suspiro y parado sobre una vieja silla olvidada
en la azotea, ubicada al filo del lado que daba ala calle
empese a esperar
la calle de dia casi no la conocia
no me atrevia a salir con toda esa gente afuera
preferia la soledad de la noche
esa noche que si la conocia muy bien
algunas veces me quedaba mirando desde la oscuridad
como las personas hiban y venian por la curvas de la vida
algunos taciturnos, como fantasmas, fumando su inceparable cigarrillo
otros apurados, como si la muerte los persiguiera
algunos ebrios desepcionados con la vida
acortando la poca que aun les quedaba
otros sonrientes y felizes escondiendo tras esas sonrisas
toda una vida de soledad y agonia
cada alma que transitaba por esas oscuras calles era una vida
y cada vida una historia diferente...
Ya faltaba poco para que amanesca cuando una sombra se acerco
despacio y tambaleandose a la casa... era el, por fin habia regresado
baje rapido a recibirlo cuando un olor a vino barato combinando
con no se cuantas drogas me invadio el cerebro
al verlo pude apreciar su rostro lleno de sangre
con unas cuantas lagrimas resbalandose por sus mejillas.
cuando el se dio cuenta que yo lo estaba mirando
se acerco cojeando, me miro y acaricio mi cabeza y me dijo:
perdoname por lo que voy a hacer... en verdad... perdoname
saco un arma, se la apunto en la cabesa y se suicido frente a mis ojos.